No hay ninguna duda que la implantación de la obligatoriedad de mostrar luces de situación fue una medida que mejoró la seguridad marítima. Esta norma se impuso por vez primera en España mediante un decreto del 8 de abril de 1863. En aquella orden se establecía la distinción entre buques de vela y de vapor. Estos últimos debían mostrar una luz blanca en el tope del palo trinquete con un alcance de cinco millas y la roja y la verde con un alcance de dos millas. Los buques de vela tanto sólo debían mostrar las luces de costado. Además de las reglas relativas a las luces, aquella ley también hacia referencia a las señales en tiempo de niebla y a las reglas de rumbo.
1 comentario:
Muy buenoo!!!
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