lunes, 23 de enero de 2012

Asociación de Exalumnos de la Facultat de Náutica de Barcelona.




Un colectivo de Exalumnos de la Facultat de Náutica de Barcelona hemos convocado una reunión el próximo día 31 de enero a las 19-00 en la sala de juntas de la facultat para ponderar la oportunidad de constituir una Asociación de Exalumnos.
La convocatoria está abierta a todas cuantas personas puedan estar interesadas en el tema. Se prevee que la reunión termine sobre las 20-30.

El orden del día es:
  1. Rueda de presentación.
  2. Exposición de la propuesta.
  3. Discusión.
  4. Conclusiones.

domingo, 22 de enero de 2012

Los timoneles.

(Foto cedida por el Museu Marítim de Barcelona)

Cuarenta años atrás, todavía no se había generalizado el empleo del timón automático. En la mayoría de los barcos, lo corriente era gobernar a mano. Tres marineros se turnaban en la rueda del timón en guardias de dos horas. Dos horas de timón y cuatro horas de descanso, durante tantos días como durara la travesía.

Los timoneles se escogían entre los marineros más competentes y responsables. Su trabajo requería una gran capacidad de concentración, una buena dosis de pericia y una gran fortaleza psicológica que les permitiera soportar el estrés que su labor podía llegar a producirles en determinadas circunstancias de la navegación. Su tarea, nada fácil en ocasiones, consistía en mantener al buque en el rumbo de aguja establecido. Un error podía acarrear graves consecuencias. Si bien el oficial de guardia debía comprobar sistemáticamente el rumbo, un buen timonel suponía un plus de tranquilidad.

En el mundo estrictamente jerarquizado de los barcos, los timoneles eran los marineros que mantenían un mayor contacto con los oficiales dado que compartían muchas horas de guardia en el puente. Era una circunstancia singular.

Mis conversaciones con los timoneles, en muchas ocasiones, me proporcionaron importantes enseñanzas, tanto de la práctica profesional como de las circunstancias de la vida en la mar.

Guardo un cariñoso recuerdo de la mayor parte de timoneles que conocí.

jueves, 19 de enero de 2012

Barbanza: patria de marineros.

La peninsula de Barbanza, situada entre las rias de Muros-Noia y Arousa, es un país de marineros. Sus pueblos han constado,y constan, como lugar de nacimiento en miles de cartillas de navegación. Rianxo, Puebla del Caramiñal, Aguiño, Corrubedo, Porto do Son, Portosin, Noia..., son nombres muy conocidos en la marina mercante mundial.
Barbanza es una comarca cargada de vida, magia y belleza. No es casualidad que cuatro de los más grandes escritores gallegos: Cela, Rosalía, Castelao y Valle-Inclán, tuvieran mucho que ver con ella.
Barbanza, en mi opinión, es una de las costas del estado español donde la cultura marítima se conserva con mayor naturalidad y fuerza.
Recomiendo el viaje por hermoso, enriquecedor y sencillo. Consiste en recorrer el arco comprendido entre Noia y Padrón. Tanto una como otra población se encuentran unidas por una buena carretera con Santiago. En cuanto al tiempo a invertir, depende de cada cual.








miércoles, 18 de enero de 2012

Museo do Mar de Galicia.





El pasado día 14 tuve la oportunidad de visitar el Museo do Mar de Galicia ubicado en Vigo. La visita me decepcionó. Desde luego ese no es el museo que la valiosa tradición marínera de Galicia se merece.
Puede que me equivoque pues no soy un experto en cuestiones de museología, pero la exposición permamente me pareció sobrada de diseño, muy poco original por cierto, escasa de contenido y de discurso errático y pobre. Si a las formas y palidez de las estructuras de la sala le sumamos el intenso frío que reinaba, tanto en aquella sala como en todo el interior del museo, la sensación era de estar inmerso en un mar de icebergs.
No comentaré la impresión que me produjo la sala dedicada a los especímenes en potes de formol. Sobre el acuario no puedo hacer ningún comentario puesto que estaba cerrado.
El acceso al museo carece de atractivo y, en conjunto, todo el entorno recuerda un tanatorio.
Ignoro los detalles pero parece que la historía de este triste museo, aunque corta, esta plagada de incidentes. Lo lamento.
Esperemos que la potente sociedad marítima civil gallega reaccione y reavive el Museo do Mar. Las gentes de mar y su importante cultura marítima se lo merecen.

miércoles, 11 de enero de 2012

Joan Vila y el "Banque Populaire IV"



El trimaran Banque Pulaire V ha relalizado la vuelta al mundo sin escalas en 45 días, 13 horas, 42 minutos y 53 segundo. ¡Todo un record!. Aunque no seamos muy aficionados a la marina deportiva, hay que reconocer el mérito de los trece tripulantes de ese buque así como de los diseñadores del mismo. También hay que hacer honor a la competencia de su navegante el español Joan Vila.

martes, 10 de enero de 2012

¿Piloto o capitán?


Una Real Orden del mes de mayo de 1890, obviando una tradición milenaria, determinó que las tres clases de Pilotos existentes hasta aquel momento quedaban reducidas a dos que se denominarían “Capitán de la Marina Mercante” y “Piloto de la Marina Mercante”. Los títulos de Capitán serían expedidos por el Ministro de Marina y los de Piloto por los Comandantes Generales de los Departamentos y Apostaderos. Los, hasta aquel momento, Pilotos de primera y de segunda podrían canjear sus títulos por el de Capitán.

Desde el punto de vista histórico, no cabe ninguna duda que el término para designar a los expertos en la conducción de los buques mercantes con más solera es el de PILOTO. La denominación CAPITÁN es de origen estrictamente militar y forma parte de las medidas encaminadas a incrementar la influencia de lo militar en la marina civil.

viernes, 6 de enero de 2012

La maritimidad del futuro.


Sobrepasada la primera década del S.XXI, la marina civil española se puede dar por desaparecida. La globalización ha comportado la implantación definitiva de las banderas de conveniencia entre otras muchas consecuencias. El sector pesquero, el otro gran yacimiento de puestos de trabajo civiles en la mar, también agoniza a causa, principalmente, de la sobreexplotación. Sin barcos, las escuelas y facultades de náutica de nuestro país contemplan como van disminuyendo los estudiantes de las especialidades náuticas. La cifra de inscritos marítimos desciende de forma inexorable y sin gente de mar la cultura marítima se debilita.

La maritimidad de nuestro país esta sufriendo una profunda transformación que nos abocará a una nueva manera de relacionarnos con la mar.

Si no queremos que nuestra tradición marítima sea un paisaje de cartón piedra, comparsas disfrazados de marinero y banderitas de colores, debemos ampliar, profundizar y divulgar los estudios sobre nuestra tradición marítima civil. No va a ser fácil. Hoy por hoy, sólo contamos con esfuerzos dispersos. La marina civil española carece de una institución capaz de abordar la ingente tarea de estudiar, conservar y difundir nuestra memoria histórica con rigor y veracidad. Existen instituciones que podrían abordar esa tarea pero, sumidas en un localismo corto de miras, no parecen estar por la labor.

miércoles, 4 de enero de 2012

El Decreto de militarización de Amadeo I.

Amadeo de Saboya no estuvo mucho tiempo en España pero le dio tiempo de ordenar el Real Decreto de 26 de abril de 1871 concediendo uso de uniforme y derecho á desempeñar destinos de matriculas a los pilotos de la marina mercante. Una medida encaminada a aumentar el grado de militarización de la marina civil. En el preámbulo, se afirmaba que: “…nuestras Ordenanzas conceden á los capitanes de los buques amplísimas facultades, que tienden a conservar en ellos el orden y la subordinación […] Estos motivos han inducido al Ministro que suscribe á considerar detenidamente la conveniencia de dictar ciertas reglas que, al mismo tiempo que atiendan á recompensar el verdadero mérito de los hombres que se dedican á la carrera del mar, les faciliten los medios de ejercer su arriesgada profesión, imponiéndose á las tripulaciones á favor de signos exteriores que representen, al mismo tiempo que la Autoridad que el Gobierno les confía, los particulares méritos que les hacen acreedores al aprecio público.”[1]

Los tres primeros artículos de aquella norma hacían referencia a la orden del mérito Naval y sus prerrogativas en el tercio de Mar y al uso de uniforme idéntico al de de la marina militar. En los cuatro artículos siguientes se establecía lo siguiente:

“Art.º 4º. Tendrán derecho a la graduación de Alférez de fragata los Capitanes de buques de altura, de vapor ó de vela, que hayan ejercido mandos durante 10 años sin el menor accidente culpable, siempre que las dos terceras partes de dicho plazo se hayan cumplido en navegaciones trasatlánticas, y previo informe de los armadores ó dueños de los buques. En los de pasaje se tendrá además presente el buen trato y atención con los pasajeros durante las travesías. Cuando el capitán sea el dueño del buque, deberá suplir al informe de que trata el párrafo anterior el que suscriban dos ó más Oficiales de la Armada efectivos ó graduados, ó capitanes de la marina mercante que conozcan los antecedentes del interesado, y les conste su suficiencia y buen desempeño de su cometido.

Art.º 5º. Un viaje de circunnavegación equivaldrá á cinco años de los que prescribe el anterior artículo para la concesión del distintivo de Alférez de fragata, siempre que acompañe á la solicitud una copia de su diario; el cual, luego de resuelto el expediente, se custodiará en los archivos del Depósito Hidrográfico.

Art.º 6º. El Piloto graduado de Alférez de fragata que como tal haya seguido ejerciendo mando de buques mercantes por espacio de otros cinco años con las condiciones designadas en los artículos anteriores, tendrá derecho al ascenso en graduación, ó sea á la de Alférez de navío, pudiendo obtener la de Teniente de navío al término de iguales periodos y previas las mismas condiciones, ó, lo que es lo mismo, al completar 20 años de mando.”[2] Fueron muchos los oficiales mercantes que consiguieron esas graduaciones militares.



[1] R.D. 26-4-1871. Pp. 6, 8-9.

[2] R.D. 26-4-1871. Pp. 12-13.

lunes, 2 de enero de 2012

Los forzados en la marina de España del S.XVIII.

Este excelente trabajo del historiador Manuel Martinez describe con detalle las penalidades que sufrieron los condenados a galeras, a las bombas de los diques y al trabajo en los arsenales de marina. Se trata de una de las páginas más negras de la historia, yo diría que de la humanidad, dado el enorme sufrimiento que comportó cumplir sentencia en aquellos lugares. La desproporción entre delito y pena, cuando no la discriminación arbitraria, o el simple abuso de poder causaron un dolor inmenso e intolerable. Ser gitano o huérfano, y por tanto vago (¿?), podía ser motivo para padecer aquellas penalidades. La lectura de este libro debería hacernos reflexionar sobre nuestra propia naturaleza. Si bien el libro se centra en las galeras se intuyen muchos aspectos de la vida en la mar de aquella época. Sobran pues razones para leer con atención esta obra.

domingo, 1 de enero de 2012

Historias de barcos de la Cia. Trasatlántica


Cualquier nuevo libro que nos hable de nuestra marina civil es siempre bienvenido y más en estos tiempos de muerte lenta en que nos encontramos. En una lujosa edición, el ex capitán de la Cia. Trasatlántica Carlos Peña Alvear nos narra varios capítulos de la historia de aquella naviera y algunas de sus multiples experiencias acontecedidas durante su larga carrera profesional.
Lástima que una vez más esté ausente la realidad cotidiana de las tripulaciones. La memoria nos sigue jugando malas pasadas y se olvida de los episodios verdaderamente importantes de la vida en la mar. ¿Cuándo se comprenderá que la grandeza de la marina mercante se halla en lo aparentemente más pequeño?.