sábado, 25 de febrero de 2012

Manifiesto de la tripulación de la polacra-goleta "Nueva Dolores" - 1861.

Uno de los documentos más importantes que debían presentar los buques ante la Comandancia de Marina, tanto a su llegada como a su partida de puerto, a mediados del siglo XIX era el manifiesto de tripulación. En el debían de constar los datos siguientes: características de la embarcación, puerto de matrícula, propiedad, lugar y año de construcción, puerto de procedencia, puerto de destino, lista completa de tripulantes y armamento que se poseía.
En el Archivo Naval de Cartagena se conservan un buen número de estos documentos procedentes de la Comandancia de Marina de Barcelona.
Entre ellos he escogido uno al azar. Se trata del Manifiesto de Tripulación de la polacra-goleta "Nueva Dolores" de la matrícula de Barcelona. Consta que el velero mide 100 pies de eslora, 28 de manga y 12 de puntal. De 160 toneladas. Propiedad de su capitán. Construida en Blanes en 1856. Que llegó porcedente de Puerto Cabello el 17 de julio de 1861 y que partirá para la Habana con un cargamento de vino a 11 de noviembre de 1861. Su tripulación consta de once miembros:
D. Cirilo Pagés, Capitán y Piloto de Derrota (Matriculado en Barcelona).
D. Gregorio Bertrán, Piloto (M. en Barcelona).
Salvador Bonastre, cocinero (M. en Masnou).
Antonio Pagés,---(M. en Masnou).
Narciso Saura,---(M. en Lloret).
José Prohías,---(M. en Palamós).
Salvador Ribera,---(M. en Palamós).
Miguel Nadal,---(M. en Lloret).
José Camps,---(M. en Blanes).
José Roban,---(M. en Palamós).
Juan Pagés, paje (M. en Barcelona).
El armaneto que se lleva a bordo es: 2 espingardas, 2 trabucos y 1 sable.
No hace falta mucha imaginación para hacerse una idea de como debía ser la vida de aquellos once hombres a bordo de aquel velero de algo más de treinta metros.
Si en vez de un sólo manifiesto observamos un número significativo de ellos, podemos obtener una preciosa información sobre las condiciones de trabajo a bordo de los veleros catalanes del siglo XIX. Las conclusiones estarán muy alejadas de los románticos puntos de vista de algunos, hoy por hoy, respetados cronistas de la vida marítima.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El Museo Naval de Madrid.



Tan sólo la posibilidad de poder contemplar la Carta universal de Juan de la Cosa (1500) ya justifica una visita al Museo naval de Madrid.
La entrada al MN es gratuita y las personas que lo desean pueden comprar un ticket de ayuda de 3 euros. Una buena idea.
En el folleto-guía que se entrega a los visitantes se califica al MN de "Museo de evocación romántica". Es cierto, el argumento museístico y el planteamiento museográfico obedecen a criterios que algunos podrían considerar de otra época. En mi opinión, dadas las dimensiones y características del espacio ocupado por el MN, el resultado no deja de ser atractivo y cubre las espectativas del visitante. El valor e interés de algunas de las piezas expuestas es notable.

miércoles, 15 de febrero de 2012

El trágala de los megayates.



Algo está pasando en la dársena del Port Vell pero es difícil saber qué. Por experiencia nos podemos temer lo peor. Un sector importante de los vecinos de la Barceloneta ya han expresado su opinión contraria a la instalación de un puerto para megayates. Su anhelo de encontar un interlocutor con quien dialogar no ha sido satisfecho hasta ahora. La Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento se hacen el sueco.
Hace falta transparencia y negociación. Lo que está en juego es importante.
Grufasa es una empresa dedicada a obras portuarias, si su maquinaria está ahí es porque algo se va a hacer.

jueves, 9 de febrero de 2012

Conrad y el Titanic.

El centenario del hundimiento del Titanic ha llenado los escaparates de nuestras librerías de un sinnúmero de publicaciones dedicadas a aquel triste acontecimiento. Entre todas ellas, quiero destacar un libro de discretas dimensiones pero de enorme contenido: "El Titanic" de Joseph Conrad. Son dos artículos del extraordinario escritor comentando el naufragio.
Dice Conrad: Y para colmo, una vez ocurrida esta desconcertante catástrofe, los servidores del ridículo oráculo comienzan a clamar: "¡Es inútil! No es posible resistirse al progreso. Los grandes buques son ya una realidad". Dejémoslos estar, pues, ¡que demonios! Pero no son, en ningún sentido, servidores del progreso. Son servidores del mercantilismo. Y es que el progreso, cuando se enfrenta con los problemas del mundo material, tiene un cierto aspecto moral; aunque solo sea, digamos, el de la conquista, que adquiere un valor distinto cuando el animal conquistador es el hombre. Pero la enormidad no es más que hipérbole. Lo que motivaba a los responsables de estos grandes buques eran consideraciones relativas al beneficio que se lograba mediante el cuestionable medio de complacer la absurda y vulgar demanda de lujo banal: el hotel marítimo de lujo.
He descontextualizado un tanto las palabras del buen escritor polaco pero es imposible no pensar en el Costa Concordía leyendo este fragmento.
Quienes poseen la capacidad de decidir deberían reflexionar sobre los riesgos de los grandes tamaños de los buques. Cruceros, petroleros, portacontenedores de proporciones gigantescas no son unicamente fruto del poder ingenieril, también estan impulsados por la ambición mercantil sin calibrar suficientemente que suponen una seria amenaza tanto para los seres humanos como para el medio natural.
En el caso de los cruceros, la mar se utiliza como el medio para hacer posible la banalidad y el tonto lujo consumista de bajo coste. Y esta es una apuesta muy peligrosa.

martes, 7 de febrero de 2012

El CIM de Cartagena.




Hace muchos años, cuando la "mili" era obligatoria, todos los inscritos marítimos debíamos sufrir aquella penitencia "sirviendo en la marina". La gente de mar de la costa de Levante realizábamos el periodo de instrucción en el denominado Cuartel de Instrucción de Marinería de Cartagena.
Las dependencias del CIM se instalaron en 1946 en el edificio que fue construido como penal en el S.XVIII y reformado en 1910.
En 1998, se cerró el CIM. Once años más tarde, tras derribar las ampliaciones realizadas en 1910 y conservando unicamente lo que fuera el penal decimonónico, se reabrió como una dependencia de la Universidad Politécnica de Cartagena.
Como testimonio del CIM, se ha conservado el portal.
De cárcel a centro docente, pasando por cuartel. ¡Está todo dicho!.
Por cierto, si vais a Cartagena y quereis comer barato, lo podreis hacer por 5 euros en el restaurante de este centro universitario. El comedor ocupa la misma superficie donde estuvo el comedor del CIM.

jueves, 2 de febrero de 2012

El bote insumergible de Lukin.


El interés por construir botes salvavidas comenzó a generalizarse a finales del siglo XVIII. Tres paises destacaron en esta labor: Francia, Noruega e Inglaterra. Fue en éste último donde se realizaron los mejores diseños. Entre todos, destaca el bote-insumergible de Lionel Lukin (1742-1834). Las características de la embarcación de Lukin sirvieron de referencia durante décadas. En España, José Ricart y Giralt, director de la Escuela de Náutica de Barcelona y miembro destacado de la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos, las tuvo muy presentes en el diseño de un bote de salvamento de su invención a finales del siglo XIX.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La Asociación de Exalumnos de la FNB comienza a caminar.

Un numeroso grupo de exalumnos de la FNB nos reunimos ayer con la finalidad de constituir una asociación que nos agrupe. Hubo acuerdo sobre la oportunidad de la inciativa así como en los objetivos principales: promover la cultura marítima y facilitar la formación y la promoción profesional. En una reunión que se celebrará el próximo dia 9 a las 19-00, abierta a todas aquellas personas que esten interesadas, se constituirá la Comisión Gestora cuyo primera tarea será de establecer con detalle los objetivos. También se acordó que la Asamblea constituyente se realice antes del verano.
Podeis contactar con la Comisión Gestora a través del correo alumni@fnb.upc.es. O mediante un comentario en este blog.